Diálogos en papel. Leopoldo de Luis y Jorge Campos en Planas de Poesía

Yolanda Arencibia

Universidad de Las Palmas de Gran Canaria

Los archivos en papel son siempre tesoros para el investigador; son reliquias venerables, diríamos, de consabida fragilidad y hasta caducidad[1]Podríamos añadir –y es esto desahogo personal, con perdón– que no resultan más frágiles y caducas que las investigaciones guardadas con fe en recovecos de un ordenador o en adminículos externos y –es un decir– eternos.

Uno de esos tesoros –esquilmado, pero lleno de curiosidades– pude rescatar cuando estaba a punto de desaparecer para siempre. Ocupaba dos archivadores envejecidos, algunas carpetas, varios enrollados cerrados con papel celo amarillento… Papeles, papeles, más papeles… Ojeando el interior y separando algunos legajos, se apreciaban más cuartillas que folios, más autógrafos que mecanoscritos, algún dibujo, varias comunicaciones oficiales y no pocos recortes de prensa. Todo muy bien ordenado: subcarpetas, sobres… Se trataba de «las tripas administrativas» de Planas de Poesía[2]Recordemos: Planas de poesía. Revista creada por Agustín y José María Millares Sall con la presencia importante del hermano Manolo. Primera etapa: 18 números, entre 1949 y 1951. Fue un proyecto amplio y comprometido con su tiempo literario … Seguir leyendo, que Rafael Roca Suárez (1906-1988) había conservado tras el cierre de la publicación. Un hallazgo sorpresivo, pero nada extraño, pues Rafael Roca era el orden personificado para todas sus cosas, y porque aquella publicación significó para él algo propio, tanto por sintonía artística con el proyecto como por afecto personal hacia los hermanos Millares Sall; sobre todo hacia Agustín, a quien Roca veneraba.

Fig. 1: Rafael Roca, por Manolo Millares,
Planas de poesía n.º 13, febrero de 1951

Había sido Rafael Roca, en efecto, el soporte de Planas…, el «hombre para todo» que asumió lo que hoy llamaríamos la logística del asunto: las gestiones, la secretaría, la administración, los permisos, la correspondencia, la búsqueda de fondos…; y fue también autor ocasional. Hasta su muerte, guardó en su biblioteca como tesoro intocable una primera edición del total de los cuadernos editados, y en su mente un amplio anecdotario de algunos de sus entresijos, que contaba a medias.

* * *

Todo es interesante en el conjunto de este archivo. Y ha de serlo con preferencia el corpus epistolar (ciento cuarenta documentos) que ofrecen extremos diferentes del diálogo entre la revista, sus redactores y la sociedad en que se apoya. Hay en él cartas oficiales, o sea, relacionadas con las autoridades gubernativas del momento; las hay «suplicatorias» en cuanto se espera del destinatario alguna ayuda para el esfuerzo editorial… Muchas de ellas nacen de la relación de la revista con sus colaboradores literarios, todos ellos comprometidos anímicamente en la tarea voluntariosa de llevar la colección adelante. Se trata, en su gran mayoría, de cartas autógrafas originales dirigidas a Rafael Roca. Y, también, de copias mecanoscritas de las enviadas por él a distintos destinatarios: una estrategia eficaz, nada extraña en aquella artesanía y propia del celo de un administrador involucrado.

Con el ánimo de contribuir a un mejor conocimiento de la época histórica que nuestra Revista ACL ha fijado para el presente número, he seleccionado dos legajos de las «cartas de escritores» de este archivo, para sacarlas a la luz y contextualizarlas. Son las que corresponden a Jorge Campos y a Leopoldo de Luis. Jorge Campos –recordemos– fue seudónimo de Jorge Renales Fernández (1916-1983), profesor, escritor y crítico literario, experto en literatura hispanoamericana, por entonces colaborador y director de las revistas Planas e Índice, que analizó la literatura de su tiempo y la anterior en diversas publicaciones de la época y que recibió el Premio Nacional de Literatura en 1955 por Tiempo Pasado, una colección de cuentos. Leopoldo de Luis, por su parte, fue nombre adoptado por Leopoldo Urrutia Luis (1918-2005), el atractivo poeta y crítico cordobés cuyo nombre empezaba entonces a sonar, y que, tras publicar más de cincuenta títulos (poemarios y obra crítica), llegó a cosechar no pocos premios literarios; el último, el Nacional de la Letras Españolas en 2003.

Fig. 2: Izda.: retrato de Leopoldo de Luis, por Alberto Manrique, Planas de poesía n.º 12, enero de 1951; dcha.: retrato de Jorge Campos, por Manolo Millares, Planas de poesía, n.º 8, julio de 1950

Como era de esperar, entre Jorge Campos, Leopoldo de Luis y los gestores de Planas de Poesía, existían sintonías sociales y políticas además de las artísticas; si los dos primeros habían militado oficialmente en las filas republicanas, casi todos ellos hubieron de sufrir cautividad en distintos momentos entre los años 38 y 40, y compartieron con otros muchos literatos de entonces la atmósfera común de un semiexilio interior valiente, ansioso de cultura y escritura.   

* * *

La relación de Jorge Campos con los «planistas» fue temprana, y pudo nacer del contacto intelectual y amistoso con Agustín Millares. De Campos, nuestro epistolario conserva la copia manuscrita de un telegrama de 3 de octubre de 1949, siete cartas manuscritas fechadas entre seis de mayo de 1950 y 20 de julio 1951, y nueve copias mecanoscritas de cartas a él dirigidas por Roca con fechas de dos de septiembre de 1950 a 7 de junio de 1951.

El crítico madrileño escribe en cuartillas o folios apaisados, con clara disposición de los párrafos y caligrafía menuda y fácil en tinta azul. En sus escritos, Jorge Campos se retrata como cómplice intelectual de los «planistas» en el interés por la difusión y el conocimiento de la revista en la lejanía madrileña y como intermediario en las relaciones con revistas o escritores de Madrid; pero también como amigo que comparte inquietudes y que se interesa por las familias. En la sucesión de la correspondencia, Campos intercambia con sus colegas opiniones literarias interesantes; habla de reseñas, propias o ajenas, de Planas en Índice, de ilustraciones pendientes, de expectativas de publicación,  de proyectos para  mejorar las redes distribución como la ideada para las revistas poéticas por Francisco Ribes («un amigo de Valencia» interesado en Planas…), etc.; pero también intercambia con sus amigos propuestas de mejoras editoriales; y hablan de ventas, de giros, de deudas y de apuros financieros. La carta primera (6 mayo, 1950), la única dirigida a Agustín en exclusiva, es particularmente rica en desahogos artísticos. Tal vez hubo más correspondencia entre ambos que no conocemos. A Roca se dirige de modo más práctico, pero no faltaron opiniones personales, como el juicio sobre el teatro de Alonso Quesada de la carta 5, que veremos.

Fig. 3: Tarjeta de pedido de librería (caras a y b) en referencia al volumen de Planas de poesía dedicado a Alonso Quesada, Crónicas de la ciudad y de la noche

También fue Campos autor de Planas. Inició esta tarea con un «Impromptu sobre Chopin» en atractiva prosa poética[3]Precisamente, a esa publicación se refiere el telegrama de 3 de octubre de 1949, que indica: «Inminente publicación cuaderno Planas Poesía Homenaje a Chopin. Ruégole telegrafíe si remite avión nota solicitada. Millares»., en el número 3 de la colección que la revista dedicó al músico franco-polaco (Federico Chopin, octubre 1949) y que contó con dibujos de Manolo Millares, Elvireta Escobio, Juan Ismael y Felo Monzón; con poemas de Juan Millares Carlo, Pino Ojeda, José Luis Junco, Agustín y José María Millares, y con escritura musical («Letrilla») de Juan Hidalgo. Posteriormente, Planas confirmaría sus buenas relaciones con Campos dedicando monográficamente su número VIII a un relato suyo en tres partes, Pasarse de bueno, con dibujos del pintor Eduardo Vicente[4]Eduardo Vicente (1909-1968) fue un interesante pintor naíf que participó en el Museo del Pueblo puesto en marcha por las republicanas Misiones Pedagógicas. Tras una etapa complicada, en 1948 viajó a Nueva York con una beca; allí se nacionalizó … Seguir leyendo. Le interesó a Campos el relato literario; a lo largo de los años fue tomando notas sobre sus experiencias de esa época, pero poco publicó de ello. En 1953, sin embargo, recibió el Premio Nacional de Literatura por su obra Tiempo pasado, y tras su muerte se publicó la colección de Cuentos sobre Alicante y Albatera.

Fig. 4: Jorge Campos, Pasarse de bueno, con dibujos de Eduardo Vicente y retrato del autor  por Manolo Millares, Planas de poesía, n.º 8, julio de 1950

Las cartas de Jorge Campos[5]NOTA. Transcribo las cartas del modo más fiel posible. Incluso intento respetar los espacios originales.:

1)
Madrid, 6 mayo 1950
Sr. D. Agustín Millares
Canarias

            Querido amigo:

Recibí tu carta, y a los pocos días la “Ofensiva de Primavera”[6]»Ofensiva de Primavera» se tituló el número 6 de Planas de Poesía, publicado el 1 de mayo de 1950. Contiene cinco dibujos de Alberto Manrique y siete poemas de Agustín Millares, y está dedicado a Cirilo Benítez, Juan Rejano, Carlos Augusto … Seguir leyendo, esta vez menos estropeado el ejemplar, gracias a venir con cartoncito. El de Azcoaga[7]Enrique Azcoaga (Madrid 1912-1985) fue poeta y crítico de arte destacado, en la República y después. Los «planistas» lo admiraron. Y reprodujeron un texto suyo («Los dibujos de Manolo Millares») en las primeras páginas de uno de los últimos … Seguir leyendo le será dado hoy. Fui ayer al Gijón[8]Añorarían los canarios el ambiente artístico del conocido café que ahora retrata Campos., pero sin resultado, porque, por excepción, no fue.

La colección va adquiriendo volumen y peso. Y ya se va hablando de ella. Me alegra os gustasen mis notas de “índice” (sic), a pesar de la limitación de espacio.  Tengo entregadas las de las otras planas aparecidas, que creo irán saliendo. Se me ocurre podríais enviar un ejemplar de las últimas a Tomás Seral[9]Tomás Seral (1908-1975) fue destacado referente de la animación intelectual que en 1945 abrió en Madrid la librería Clan dirigida a abrir caminos a los escritores menos conocidos. Pervive hoy con algunos cambios –director y dueño– diciéndole es en concepto de intercambio, con lo que recibiríais “Índice”. De los números que le entregué –creo que tres de “Chopin”, y tres de “La Ventana”[10]»Federico Chopin« y «De la ventana a la calle» fueron los números 3 y 2 de Planas de Poesía publicados el 17 de octubre y el 21 de septiembre de 1949, respectivamente. Del primero ya hemos hablado; el segundo recoge un poemario monográfico de … Seguir leyendo –  me dice que ha vendido alguno de los de Chopin.

También me alegra con mi cuento anunciado (sic). ¿Para qué mes crees saldrá? Lo pregunto porque tengo otra cosa, impresa en Valencia, pero a falta de portada y distribución, que no quiero coincidan, ya que se perjudicarían una a otra. Me alegro te gustase. Quiero seguir, o una serie de tipos o en hechos de los mismos personajes, pintando lo único que creo se puede hacer para una literatura de esa que ahora llaman “de testimonio”: contar las hazañas de los vendedores de abonos como mi protagonista.

Estaba Eduardo Vicente en el café, y se lo dije[11]Se refiere a la solicitud de las ilustraciones para el número 8 de Planas, ya citada.. Estaban contristados los pintores, porque en la Exposición Nacional habían rechazado un cuadro a Eduardo Vicente, otro a Esplandiú[12]Juan Esplandiú (1901-1978) fue ilustrador, acuarelista y pintor integrado en la Escuela de Pintores del Paular y en la tradición de pintores madrileñistas.. Y desde luego, es inexplicable. ¿Han enviado algo de ahí? También en ÍNDICE di una nota que tomé de un catálogo donde sí había una exposición de “planistas”.

Aciertas en que fui yo el que fue con el poema de Rejano[13]Se refiere a Juan Rejano Porras (Córdoba 1903, Ciudad de Méjico 1976), escritor, poeta y periodista de relevancia en la cultura española y en la mexicana, después de su exilio tras la Guerra Civil.. Creo que es el nombre más, valioso de los que han surgido por allá.  Conozco algunas antologías donde hay cosas suyas, y poemas publicados en revistas americanas. Estoy organizando, en una covacha del Consejo, una especie de Hemeroteca del otro lado del Océano. ¿Tienes las señas de Rejano? Voy a ver si me las envían. ¿Qué revista literaria es esa donde viste otro poema?

Gracias por la dedicatoria. Van buena gente. Espero el retrato hecho por tu hermano en la seguridad de gustarme, porque los que van de él en algunas “Planas” son muy bueno. Y muy graciosos los de Ronda de Luces[14]Ronda de Luces se titula el número 5 de Planas publicado el 4 de marzo de 1950, con cubierta y cuatro dibujos interiores de Manolo Millares Contiene dos poemarios de José M. Millares, Ronda de Luces y Peces., llenos de movimiento y sentido.  Y, a propósito de sentido, y en otro sentido.  Los de la Ofensiva enseñan el suyo[15]Se conoció como «Ofensiva» a la tradicionalista española en la universidad de posguerra que oponía la ideología de un Menéndez (Pelayo) a la de frente a otro Menéndez (Pidal). Hubo más de una «ofensiva» más o menos declarada.

De Cecilio (sic) Benítez[16]Se refiere Campos a Cirilo Benítez Ayala (1917-1950) ingeniero grancanario de atractiva trayectoria y personalidad, malogrado en un accidente ferroviario sobrevenido. Planas de Poesía le dedicó el número 7 de la colección titulado «Elegía en … Seguir leyendo supe, cuando el accidente. Y no le vi. Había estado con conocidos mío. Es que voy poco al café, y se me pasa el día trabajando. Y en cosas que no me importan demasiado. Me figuro que como a mucha gente.

¿Me enviaréis pruebas de “Pasarse de bueno”?[17]Recordemos que ese cuento de Campos constituyó el número 8 de Planas de Poesía, y se publicó el 24 de julio de 1950. Recuerdos a los “Planistas” y tú recibe un abrazo
            Jorge

 Pd./ ¿Está tu mujer ya bien[18]La esposa de Agustín fue Magdalena Cantero Navarro (1930-2023), que fue para él compañera perfecta, testigo excepcional y muy cercana de todo su proceso creativo.?
otra,/ ¿Qué es de Hidalgo[19]Se refiere al artista vanguardista multidisciplinar Juan Hidalgo Codorniú (Ayacata, Gran Canaria, 1927-2018), fundador del grupo Zaj (entre otras iniciativas rompedoras y hasta escandalosas), que en 2016 recibió el Premio Nacional de Artes … Seguir leyendo?

2)
7-XI-50
Sr. D. Rafael Roca
Las Palmas 

            Querido amigo:

Antes de que se me olvide, quiero decir [que] le remití los números sobrantes en Clan, de las Planas que había. Como no se hizo nota de recibo, no recuerdan ellos los que tomaron.  Yo creo recordar que primero les entregué una de cada, y luego llegaron tres… Envíeles directamente nota y girarán.

Ahora atiendo a su carta del 2. Es lástima no hayan hecho tarjetas de suscripción, pues, así no sería problema colocar los 61 ejemplares de la venta, mientras que por venta directa será más lento.   Pero, en fin, de todos modos creo se colocarán. Giraré en grupos de 10 a 20 como me indica.

Enviaré los ejemplares a las señas que me indican. De paso quiero indicar habrá de entregar también alguno a Eduardo Vicente, el ilustrador, pues me hizo las ilustraciones “gratis et amore”.  Espero sus instrucciones.

¿A qué precio se han vendido al público las demás Planas? ¿A 20 o 25 p[esetas]?)
Nada más. Aguardando el envío le saludo cordialmente.
JorgeCampos (sic)

3)
Madrid, 25-IX-50

            Amigo Rafael Roca:

Recibida su carta me apresuro a contestarle. Entregaré a Eduardo Vicente algunos ejemplares, cuyo número ya le diré. Hasta ahora he entregado 50 en librerías, que me liquidarán según vayan vendiendo. Creo que aunque se tarde unos dos meses, se podrán vender todos. Yo ayudaré haciendo una especie de boletín a máquina que enviaré por correo a los amigos.

¿Se encargará Vd. de devolverme los originales de Eduardo, las fotos que envié, y todo eso? No deje de protegerlo bien con cartón, porque suelen llegar las cosas destrozadas. Envíeme todos los dibujos, que yo haré que Eduardo dé color a alguno, y se los regalaré.

Otra cosa: se me ha ocurrido que el dibujo de la portada puede servirme para hacer un cristhmas (sic) este año. El tamaño de la redacción viene muy bien, así que si me envían el cliché me reducen un gasto. El cliché se puede enviar por correo como impreso. Diré a CLAN hagan el giro. Ya no me acuerdo lo que me dijeron habían vendido, pero tenían una nota. Yo no sé si Hidalgo llevaría a Ínsula u otras librerías. Desde luego, tantos ejemplares no se han visto por aquí. Probablemente encargaría a alguien.

            Y nada más hoy. Un abrazo
            Jorge

4)
Madrid, 21-I-51

Amigo Roca: Ya he puesto en el Correo el paquete con los seis ejemplares de mi cuento. Voy a intentar colocar aquí algunos otros, y casi vamos a conseguir agotar la edición.

            ¿Cómo va el número Maupassant?[20]Se refiere Campos al número 11 de Planas (21 de diciembre de 1950) que se dedicó a Maupassant (Homenaje a Maupassant). Intervinieron en él Juan Millares Carló, Agustín Millares Cubas (que tradujo un texto del autor francés), Pino Betancor, … Seguir leyendo  ¿En qué consiste?
            Espero publicar la nota sobre Llanura[21]El texto dramático de Alonso Quesada, Llanura, constituyó el monográfico número 10 de Planas. La cubierta, un espléndido retrato del poeta autor dibujado por Manolo Millares, es el único motivo gráfico del número.en el próximo ÍNDICE.
                        Un abrazo
                        Jorge

5)
Madrid, 31-I-51

Amigo Roca: Recibí sus cartas, y ya llegó el ejemplar de Llanura, que ya le leído. Tiene interés ese tipo de teatro, por un lado poético y de su época, y por otro no desprovisto de calor humano.

Seral ha recibido un ejemplar de Llanura. En cambio, no de Crucifixión[22]Ese número IX de Planas fue justamente celebrado. Se publicó el 15 de septiembre de 1950 con una artística composición pictórica en su cubierta, obra de Manolo Millares, cuyo motivo central es un retrato de García Lorca.  La revista … Seguir leyendo.

Ha estado bien la venta de Pasarse de bueno en Canarias. Aquí yo espero que se vendan más cuando Ribes[23]Ribes fue reconocido editor valenciano, con criterios muy personales. Fue muy celebrada su Antología consultada de 1952, que elaboró tras consulta directa a sesenta personas amantes de la poesía, quienes debía expresar quiénes, en su opinión, … Seguir leyendo tenga montado su aparato distribuidor. Está completando el fichero. Ya les tendré al corriente de todo, y cuando empiece a funcionar les escribirá él.

            Haré una nota de Llanura para Índice.
            Y nada más hoy. Recuerdos a todos los amigos.
            Jorge

6)
Madrid, 3 junio 1951

            Amigo Roca:

Recibí la tuya del 28, y ayer giré 150 p[esetas], que por culpa del poco tiempo que tengo no había enviado antes. Por aquí solo queda algún ejemplar de mi cuento, que espero se venda en la Feria. En cuento pase esta les saldo lo que queda.

Sé está por aquí José Mª Millares, y espero verle. Armas[24]Se refiere a Alfonso Armas Ayala (1924-1998), el ensayista, escritor y docente que siempre estuvo dispuesto a colaborar en toda iniciativa cultural seria. quedó en llamarme. Pero aún no lo ha hecho.

¿Entrasteis en relación con Francisco Ribes y su distribuidora? Creo es cosa de hacerlo.

Recibí otra Plana, la de Pino Betancor[25]Se refiere Campos al número 14 de la colección, «Manantial de silencio«, conformado por poemas de Pino Betancor y dibujos, espléndidos, de Elvireta Escobio. Ambas artistas fueron esposas de José Mª y de Manolo Millares, respectivamente. Pino … Seguir leyendo. La he añadido a las notas sobre las otras tres anteriores, para el número de julio de Índice.

El cliché de la cubierta tiene una larga historia: Me lo perdieron en la imprenta, pero me han hecho otro igual, del original, que enviaré.

            Nada más hoy. Recuerdos a los planistas. A Manolo, que si ha recibido mi relato.
           Un abrazo
            Jorge

Fig. 5: Ejemplar de Planas de poesía dedicado a Pino Betancor, con dibujos de Elvireta Escobio, al que se refiere la carta n.º 6 (correspondencia Campos-Roca)

7)
Madrid, 20-7-51
Sr. D.
Rafael Roca
Canarias

            Querido amigo:

Recibí anteayer su carta. Esa misma mañana había yo girado el importe de diez ejemplares. Ayer hablé con Sánchez Cuesta[26]León Sánchez Cuesta (1892-1978), el gran «librero de la generación del 27», convirtió sus librerías de Madrid y París en centros de difusión de la cultura foránea en España y del libro español en el extranjero. En 1992 la Residencia de … Seguir leyendo, que girará, mañana lunes, el importe de los vendidos por él, que supongo unos veinte.

Siento que no me hayan respondido mejor los amigos, pero veo una nueva perspectiva, no solo para mi cuento sino para toda la colección.

Ha estado en Madrid a visitarme Francisco Ribes, un amigo de Valencia, que se propone montar en serio, una distribuidora de revistas de poesía, publicaciones de pequeña tirada, etc. Su visita tenía unos objetivos concretos, que se han superado por las facilidades que ha encontrado en Sánchez Cuesta, Ínsula, etc. Todo el mundo se ha puesto a su disposición.

Yo le he hablado de Planas. Creo que sería interesante se le concediese la distribución en la Península, y me parece que, con el fichero de direcciones de que muy pronto va a disponer, no sería difícil colocar íntegra la colección.

Quizá me encuentren demasiado optimista, pero es que no creo se trata de una aventura.  Se trata de un señor serio, que gana bastante con negocios de otro tipo. En cuanto al corte moral, baste con que ha recogido al hijo del poeta Miguel Hernández, y le ha llevado a uno de los mejores colegios de Valencia, manteniéndole como hijo suyo, al ver el abandono en que se hallaba, y la amenaza de llevarle a una institución anticuada en más de un aspecto.

He recibido el Teatro de Alonso Quesada, que estoy leyendo. En Índice apareció, por fin, mi nota sobre «Crucifixión»1 aunque Seral no recibió su ejemplar. Es hombre un tanto extraño. Muy pronto, envío el cliché, y los dibujos, que les debo. Ah!, y una cosa para que la vaya ilustrando Manolo!

 Un semiconsejo editorial:  creo de mucho interés publicar en la solapa, o en una hojita aparte, la lista de Planas publicadas.
        ¿Se han vendido muchos ejemplares de mi cuento ahí? Siempre se me olvida preguntarlo. Bueno, un abrazo para todos.
            Jorge

1) También les cito en un panorama del año, y en un «visto y no visto».

Hasta aquí, las cartas de Jorge Campos dirigidas a Planas. Indicamos antes que existen siete copias mecanografiadas de las cartas enviadas por Rafael Roca a Jorge Campos. Todas ellas refieren a temas relacionados con asuntos económicos o logísticos por lo que creemos poder hacer gracia al lector de su lectura. Anotemos únicamente que abundan las quejas de tono económico («nuestra situación económica tan precaria», 17-1-51; o «bastante desesperada» 27-1-51…).

* * *

Leopoldo de Luis es uno de los corresponsales más atractivos del archivo de Planas de Poesía, y el responsable del corpus más extenso: 18 cartas remitidas (dirigidas a Rafael Roca, o a Agustín Millares, o a ambos) y once copias como destinatario, fechadas entre marzo de 1950 y octubre de 1951, coincidiendo la carta última con el final de la revista. Es posible que hubiera cartas posteriores, pues la sintonía espiritual entre los protagonistas no debió perderse; pero no las conocemos.

Leopoldo de Luis escribe en cuartillas apaisadas de cierta calidad, casi siempre membretadas con su nombre poético. La caligrafía es cuidada, clara y siempre en tinta negra. En estos años residía en Madrid procedente de Córdoba, vivía la posguerra discreta que su trayectoria política aconsejaba, había publicado ya dos poemarios –Alba del Hijo de 1946 y Huésped de un tiempo sombrío de 1948– y era colaborador asiduo de diversas revistas nacionales. 

Inicia este corpus una carta de 20 de marzo de 1950 en que el poeta agradece la recepción de los primeros cinco números de Planas («seguramente por indicación de Agustín Millares, el gran poeta amigo mío»—indica) que llama, curiosamente, «cuadernos políticos». Correspondiendo a esta deferencia, De Luis publicó en Ínsula, (nº 57, p. 7) la mejor de las reseñas que Planas recibiera: un artículo nacido para enfatizar el acierto de la colección y que analiza poemas concretos de Agustín y de José M.ª Millares, y cuyo original enviará en la carta siguiente «para que vean exactamente cómo iba». De Luis contextualizaba su artículo desde su título, La poesía canaria actual, y comienza refiriéndose «a la soledad de los escritores canarios», para quejarse del olvido de sus nombres ante otros «más atendidos en sus razones poéticas cuando pisaron tierra de las provincias firmes», y recordando precedentes poéticos de Planas.

Al hilo del texto, De Luis reivindicaba la poesía «actual y combativa» defendiendo la fidelidad del poeta a sí mismo y a su tiempo con obras importantes, como hace «este grupo isleño de Planas de Poesía, que eleva su canto sobre los escombros y el rencor, con un acento auroral»[27]Un párrafo de ese artículo mereció la anotación en el original de un «¡muy bien!» de Rafael Roca. Dice así: «Lo que resultaría estúpido sería pedir al poeta una de cuyas esenciales virtudes ha de ser la fidelidad a sí mismo y a su … Seguir leyendo. Y no solo glosa y analiza poemas, versos o términos concretos de los poetas del grupo, sino que destaca la labor de recuperación que los «planistas» llevan a cabo, la armonía artística de dibujos y el acierto del lema de E. Heine escogido para el primer número: «Depositad en mi ataúd una espada, pues siempre he sido un soldado intrépido en la guerra de la independencia de la humanidad».

El artículo de De Luis, sin embargo, fue acogido con reservas por los «planistas»; al menos por Rafael Roca (sin duda, no sólo por él) que indica (carta de 17 de septiembre):

muchas gracias por el envío de las cuartillas originales del trabajo publicado por usted en Ínsula sobre nuestras Planas (…) Tan pronto como tenga tiempo pienso escribirle dándole mi opinión sobre su artículo, anticipándole que en muchas cosas no estoy de acuerdo.

Tal vez, para estos intelectuales que soñaban con la universalidad del arte, el «pecado» de De Luis había consistido en insinuar la existencia de una poesía canaria: el madrileño se excusa humildemente del malentendido: «yo no pretendo decir que existe una poesía canaria…» (carta de 10 de octubre de 1950). Tal vez molestó más a los «planistas» la cita generosa de otros nombres en el artículo, e incluso las jerarquías que De Luis adoptó.  

La relación amistosa de Leopoldo de Luis con los «planistas» se consolidó, y el poeta demostró su generosidad y espíritu de servicio convirtiéndose en agente improvisado y altruista de la revista en Madrid, que se comprometía en la búsqueda de suscriptores y en seguir la venta en las librerías de la capital, y que se permite –con muchos rodeos– indicar alguna mejora editorial:

Tipográficamente… ¿me permitís una pequeña indicación? Es una cosa sin importancia, lo sé, y producto del detenimiento y amor con que yo miro vuestras ediciones (…) Se trata de esa página en que se detallan las “planas” aparecidas. Se ha empleado una letra muy gruesa, ¿no? (…) Perdonadme que os haya hablado de ello. Es que veo Planas de Poesía con gran cariño, y como si fuera casi obra mía. Por lo demás, la pulcritud y el excelente gusto de las ediciones es evidente. Ya lo sabéis, claro. (Carta 10, de 15 de marzo)

Igualmente, De Luis asumió la representación de los editores en la delicada tarea de solicitar, directamente en Madrid y a su nombre, las autorizaciones oficiales para publicar (el visto bueno de la censura) en los casos más difíciles. Rafael Roca le explica el asunto, con sutileza (carta de 30 de junio de 1951):

la cuestión es sencillísima; si nosotros presentamos la solicitud directamente en Madrid (…) el señor delegado se lastima y siempre piensa que se desea prescindir de él. No comprende que la tramitación desde aquí es muchísimo más lenta. Por eso, amigo Leopoldo, le rogamos que sea usted, en tales ocasiones nuestro editor, y naturalmente presentará a nombre suyo estas solicitudes.

De Luis se enfrenta a la censura por vez primera para el número 12 de la colección que publica su cuaderno poético Los Horizontes. Y lo reitera con éxito para el que debió haber sido –y nunca fue– el cuaderno 20 de Planas dedicado a La Cruceta, de Luis y Agustín Millares Cubas[28]El título completo es El pregón de la Cruceta. Los «planistas» anunciaron el número en el cuaderno 16, pero no llegó a publicarse.; pero sufrió el revés de la censura inapelable para Las Inquietudes del Hall de Alonso Quesada, según documento oficial de 24 de septiembre de 1951. La última carta de De Luis conservada (10 de octubre de 1951) da cuenta del reenvío del original debido a las muchas mutilaciones que había realizado en él la censura («ahora hay que volver a copiar el texto íntegro, suprimiendo o modificando lo tachado y volverlo a enviar (…) o [tirar] los textos no afectados por el lápiz rojo, [o] hasta podría tirarse todo, puesto que en el oficio dan segura la tarjeta definitiva [pero] eso depende de que quieran ustedes o no arriesgarse a ello». Seguramente no se hubieran atrevido; en todo caso, las circunstancias decidieron por sí mismas., y el número no se publicó.

Fig. 6: Tarjetón anunciador (caras a y b) del volumen de Planas de poesía Los horizontes, de Leopoldo de Luis, con dibujos de Alberto Manrique, enero de 1951

1)
Madrid, 26-3-50
Sr. D. Rafael Roca Suárez
Las Palmas

Mi distinguido amigo: Viene Vd. enviándome –seguramente por indicación de Agustín Millares, el gran poeta amigo mío— los cuadernos políticos «Planas de Poesía», y quiero acusarle recibo y testimoniarle mi agradecimiento.

Al mismo tiempo, le ruego haga llegar la adjunta carta a José M.ª Millares, autor de “Ronda de Luces”[29]»Ronda de Luces» es título del primero de los poemarios de José M. Millares que constituyó (junto a «Peces«) el contenido del título 5.º de Planas de Poesía que se publicó el 4 de marzo de 1950, con dibujos de Manolo Millares en cubierta … Seguir leyendo.

Con mucho gusto, me permito ofrecerme a Vd. como su atento amigo que le saluda,

Leopoldo de Luis

Fig. 7: Carta de Leopoldo de Luis a Rafael Roca, 26 de marzo de 1950

2)
23 de septiembre. 1950
Sr. D. Rafael Roca
Las Palmas

Mi querido amigo: hace unos días que le escribí, contestando su amable carta y exponiéndole algunos puntos sobre la posible inclusión de mi libro «Los horizontes» [30]El poemario de De Luis, Los Horizontes, constituyó el número 12 de Planas y se publicó el 5 de enero de 1951. Consta de dos partes, I Vida arriba y II Elegías. Los dibujos de cubierta e interior son de Alberto Manrique.  en su colección.

Hoy le envío estas líneas con dos objetos: uno, anunciarle ha aparecido un amplio comentario mío sobre sus publicaciones –como ya anuncié a Agustín—. El artículo era más largo, pero por razones de ajuste fue preciso sacrificar algún párrafo. Para que vean exactamente cómo iba –en especial Agustín, pues se refiere más concretamente a él— envío las cuartillas originales.

El otro asunto, es rogarle una pronta –dentro de lo posible—, contestación a mi carta anterior, a fin de saber definitivamente a qué atenerme, ya que tengo de antiguo un compromiso editorial y me veo apremiado a resolver, para lo que quisiera saber con qué originales puedo contar. Desde luego, mi deseo y satisfacción serían ver «Los horizontes» en «Planas». Ya saben que lo solicité yo, luego no hay mejor prueba de adhesión e interés. Me gustaría que la flexibilidad de la edición pudiera llegar hasta lo que yo indicaba en mi carta. Espero, pues, la contestación.

Gracias por todo. Mis recuerdos más cariñosos para Agustín, deseando que su pequeño y su mujer[31]En esos meses de 1950, nació el primer hijo de Agustín Millares y Magdalena Cantero, Agustín Millares Cantero, que es hoy historiador destacado. se encuentren bien.

            Saludos a todos, y muy cordiales para Vd. de su seguro y buen amigo
            Leopoldodeluis (sic)

3)
Madrid, 14 de octubre de 1950

Queridos amigos Agustín Millares y Rafael Roca: Contesto conjuntamente vuestras últimas cartas, y lamento que algunos puntosa de mi artículo sobre “Planas” no os haya agradado del todo. Tal vez se deba a un defecto de expresión que cause un mal entendido, pues yo no pretendo decir que existe una poesía específicamente canaria, sino constatar que en la Península se lee menos de lo que se debe a los poetas de ahí. Esto en cuanto a lo que me insinúa Agustín.

No he llegado a recibir la última “Plana”, la de Jorge Campos[32]Se refiere De Luis al n.º 8 de Planas de Poesía, «Pasarse de bueno», ya citado., cuya aparición conozco por él mismo. Me gustaría tenerla, así como ese poema “Crucifixión”[33] Véase n. 22., que podéis enviarme contra reembolso. Algún otro amigo podrá quererlo, pero decidme si se lo enviáis a cada uno personalmente, o si es que preferís hacerlo de una forma colectiva. En su caso, yo me haría cargo de unos cuantos.

La vuelta del verano, un poco prolongado, ha hecho que en censura estén las cosas algo amontonadas. Espero, no obstante, obtener en breve la tarjeta de mi libro, que os enviaré rápidamente. Creo, pues, que, si os parece bien, podéis ir ocupándoos de él, especialmente el dibujante, Rafael Monzón[34]Rafael Monzón (Felo Monzón) (1910-1989) fue amigo y colaborador de los «planistas». Pero los dibujos del cuaderno «Los Horizontes» acabó realizándolos Alberto Manrique (1926-2018)., que no sé si piensa hacer retratos, como en otros números, y, en caso afirmativo, cómo los hará. Si es posible me gustaría saber para cuándo calculáis que podría estar esa “Planas” que, con tanta satisfacción, ocupo.

Celebro que ese hijo progrese, como todo un buen mozo, y con recuerdos afectuosos para todos los amigos, os envío un cordial abrazo,

            Leopoldo

4)
Madrid, 20 de octubre de 1950

Queridos amigos Rafael Roca y Agustín Millares:

Conforme os decía en mi reciente carta anterior, la autorización de Censura para mi libro es un hecho. Tengo el ejemplar sellado y la tarjeta. Os envío adjunto el ej[emplar] reservándome la tarjeta para hacer en su día el depósito reglamentario, una vez lista la edición. Como habrá que hacer aquí el depósito, me parece mejor; no obstante, si la necesitáis o queréis conservarla durante este tiempo, juntamente con el ejemplar sellado, os la mandaré en seguida. De lo contrario, os la remitiré más adelante, cuando, como digo, se haga la presentación. Ya me diréis.

Acabo de recibir el n.º IX de “Planas”. ¡Magnífico! Es un verdadero éxito para la Colección. “Planas” se apunta un importante tanto. Ya en mi carta anterior os decía que podíamos colocar aquí algunos ejs[emplares]. Os repito que dispongáis de mí como creáis mejor.

No puedo ser hoy más extenso. Quiero que os llegue pronto el ej[emplar] sellado, para vuestra tranquilidad. Espero vuestras noticias sobre los proyectos de fecha que, con respecto a «Los Horizontes», tengáis.

            Gracias por todo.
            Os abraza cordialmente
            Leopoldo

[Al margen] ¿Y Rafael Monzón?

5)
27-X-50

Querido Agustín Millares: Quiero que recibas rápidamente la tarjeta de censura, por lo que contesto tu última carta un poco apresuradamente. Ya en mi anterior, dirigida a casa de Rafael, os decía que pueden encargarse de los dibujos lo mismo Manolo que Manrique. El que tenga gusto en hacerlo, pues yo no marqué nunca una exclusividad, ni siquiera una preferencia marcada. Me parece también muy bien la fecha de aparición que me das: diciembre, aproximadamente. Ya en mi anterior iba una fotografía para efectos del retrato que ha de hacer el dibujante. Quisiera que me dijeras si podré ver unas pruebas de los poemas, una vez compuesto el libro. Me gustaría darle una ojeada final. Además, el primer poema de la II parte tiene una variación en el título, que ha de ser «Elegía», solamente, en lugar de «Elegía en otoño», como está en el original[35] Como vemos, De Luis indica al poeta canario sus dudas respecto a los textos propios, esperando su corrección.. La razón es que tengo otro poema, más extenso, con ese título, y se va a publicar también, pero en cabeza de unos cuantos, dando nombre general a todos.

Insisto en lo de ocuparme –si queréis– de colocar unos ej[emplares] de la Plana IX, de Federico. Tengo varios amigos a quienes les interesa, y Tomás Seral Casas, el director de la Revista “Índice” y de la librería “Galán”, me dice que desea varios, comprados en firme. Espero, pues, vuestra decisión al respecto. Y hablando de «Índice», ¿veis vosotros la Revista? Si la veis, sabréis que hizo un concurso de poesía. En el nº de octubre aparece el fallo: elección de tres poemas, que han de ser votados por el público lector. El poema “Elegía al amor”, que ha sido seleccionado, es mío. La “Elegía a mi gato”, de Ramón de Garciasol[36]Ramón de Garciasol fue seudónimo de Miguel Alonso Calvo (Humares, Guadalajara 1913-Madrid 1994).. Lo que no sé es el nombre del autor –o autora– del otro poema.

Ya veo tus comentarios –y los de tres comunicantes anónimos– sobre “Ínsula”. Tal vez alguna de sus cosas sea, en efecto, algo insustancial, pero, ¿qué periódico no lo tiene? En realidad, no se puede negar que facilita una buena información bibliográfica y en cierto modo crítica –conviniendo en esa crítica que es más bien glosa y comentario que análisis–. Dentro de lo que se hace hoy en España… En cuanto al escritor a que te refieres, me parece que es Alejandro Busniveraum[37]Se refiere De Luis al poeta, historiador del arte y ensayista rumano Alexandru Busuioceanu (1896-1961), que fue enviado a Madrid en calidad de consejero cultural y profesor en 1942 y tuvo una última etapa de su vida dedicada a considerable … Seguir leyendo, rumano afincado en España.

Y nada más por hoy. Espero vuestras noticias sobre todo (libro, ejemplares de “Crucifixión”) y te envío un cordial abrazo, juntamente con Rafael y tus hermanos.

            Leopoldo

6)
[cuartilla no membretada y manuscrita en vertical]
Madrid, 24-XI-1950

Querido amigo Rafael Roca: Con esta misma fecha, he impuesto, a su nombre, un giro postal por pesetas 400.- que corresponden a la siguiente liquidación de los 25 ej[emplares] de “Crucifixión” recibidos:

20 ej[emplares] en las librerías a 15 ptas. (descuento del 25%)….300
5 ej[emplares] vendidos directamente…100
400

Para evitar el descuento, lo mismo que en los cinco vendidos directamente, hubiera preferido colocarlos todos a particulares, y evitar la librería, pero ya sabe Vd., lo remisa que es la gente, me hubiera llevado mucho tiempo hasta conseguir liquidar todos, y por eso opté por dar 20 a las librerías. Algunos libreros querían que, en lugar de vendidos, les dejara ej[emplares] en depósito, cosa a la que, naturalmente, me negué, ya que se trataba de un reducido número y de un cuaderno de fácil salida. Además, no estaba autorizado por Vds. para hacerlo. Deseo que el resultado de esta liquidación sea de su agrado. Le agradeceré me acuse recibo del giro, para mi tranquilidad.

Ahora voy a referirme a los detalles pendientes relativos a la edición de “Los Horizontes”:

Sobre las notas biográficas: No recuerdo si le indiqué mi opinión sobre la cuartilla que les envié. Fue hecha para otra cosa, y no creo que deban tomar todos los datos. Por ejemplo, no creo que deba señalarse lo de la mención honorífica que en el premio Boscán tuvo mi libro, ya que se publica ahora totalmente desligado de tal premio. Tampoco me parecen necesarios los datos sobre periodismo. De ellos. solo me interesa la colaboración en “Ínsula”.

Y vamos con la corrección que le comuniqué, para hacer en el poema “Elegía de la última tarde”, y que, al parecer, no quedó suficientemente clara. La estrofa que ha de ser rectificada, decía:

Lejanos bosques, hondos encinares
densos de vida, en llanto diluidos.
En la tiniebla de los sordos mares
De la diaria angustia sumergidos.

Y ahora, debe decir:

Lejanos bosques, hondos encinares
densos de vida, en llanto diluidos;
En la tiniebla de los sordos mares
diarios sumergidos

Gracias, y perdónenme tanta molestia. Ya sabe que siempre anda uno puntualizando cosas, y que el autor da gran importancia a estos pequeños detalles y “chinchorrerías”[38]Anótese el interés biográfico de este desahogo del poeta..

Me gustaría que me dijeran si es posible echar un vistazo a las pruebas de poemas y dibujos, antes de tirar. Lo primero, por hacer un repaso de última hora; lo segundo, por curiosidad e impaciencia de ver la labor –seguramente magnífica– de Manrique, a quien tan agradecido le estoy. Y nada más que por eso, pues bien seguro tengo el que, en tan buenas manos, la edición quedará impecable. Y buenos precedentes abonan mi seguridad. Además, insisto en que ese vistazo a las pruebas me agradaría, pero solo si es fácil y no encierra molestias e inconvenientes para vosotros. De manera que obrad con absoluta libertad sobre este punto. Y, siempre, mis gracias verdaderas por todo.

Para Agustín, Manrique, y los demás amigos, un gran abrazo. Es curioso –o, tal vez, no es curioso sino lógico y gozoso– cómo, desde tan lejos, hemos tomado contacto y nos hemos entendido tan pronto y bien. Mi estimación y amistad –no necesito repetíroslo– es sin reservas.

            Muy cordialmente suyo
            Leopoldo

7)
Madrid, 29-XII-50

Queridos amigos de “Planas de Poesía”: Sin nuevas noticias vuestras, os envío estas líneas para desearos un buen año nuevo, lleno de alegría creadora y de satisfacciones. Que en él, cuente muchos éxitos esa empresa poética que tan noble y bellamente lleváis adelante. Y que todos podamos alegrarnos de ver superar poco a poco tanta sombra y tanta vacilación.

Rafael Roca, Agustín, José María, Manolo Millares, Alberto Manrique y todos los demás amigos de ese grupo, recibid mi saludo más cordial más y mi sincero abrazo

            Leopoldo

P.D. Contesto a Rafael Roca: Sí que recibí ya, de manos de Jorge Campos, su “Plana”. Gracias. Supongo en su poder mi carta sobre el asunto que le interesaba de las fundiciones tipográficas. No me ha vuelto a decir nada. Es cuanto pude hacer. Espero sus noticias sobre todo lo demás.

8)
Madrid, 25 de enero de 1951

Mi querido amigo Rafael Roca: He recibido los magníficos dibujos de Manrique, que me gustan mucho, y sobre los cuales escribo una carta a su autor, rogándole se la entregue Vd. mismo, ya que no conozco la dirección particular de Alberto.

He llevado los dibujos a censura, pero como ya el texto está aprobado y no vamos a presentarlo de nuevo, no me han hecho lo que yo quería, que era recoger los dibujos sellados. Quieren dos ejemplares, para que siga su curso normal, aunque me dicen que no hay ningún obstáculo y que muy bien se pueden hacer los clichés y presentan luego dos reproducciones. Sin embargo, aunque yo también creo que podían Vds. hacer los clichés con toda tranquilidad, para que todo quede más claro, he hecho sacar fotografías de los dibujos, y con esta fecha presento dos de cada uno en censura, con la correspondiente instancia. De manera que les devuelvo los originales, con los que pueden trabajar Vds. si quieren, y tan pronto me den las fotos selladas, se las enviaré también para constancia y archivo, como comprobación de que todo el cuaderno «Los horizontes», texto y dibujo, está en regla.

He recibido “Llanura”, que queda muy bien. Ahora, espero ese homenaje.  En cuanto a la fecha de salida de “Los horizontes”, no tengo ningún especial interés en que sea una u otra, de manera que pueden poner la que quieran: ya que saldrá en febrero, pues que figure en febrero: a mí me da lo mismo. Lo que quieran.

            Gracias siempre.
            Mis saludos para todos.
            Muy cordialmente.
            Leopoldo

3-2-51

Después de escrita esta carta, recibí el segundo retrato, que me gusta tanto como el primero, aunque, puesto a elegir, casi me inclino por el 1.º, ya que en cuanto a parecido, son iguales, y tal vez –dentro de que me gustan los dos– el primero tiene toda la sombra de alrededor que lo resaltará más.

Veréis que no hice lo indicado en el comienzo de la carta, y preferí esperar a tener las fotos selladas, puesto que era cosa de pocos días. Ahí os lo envío; tanto los dibujos originales para hacer los clichés, como las fotos selladas por censura que no era necesario, que sólo se precisaban las ilustraciones al texto. Espero que todo esté en orden, y os ruego un acuse de recibo.

            Saludos cordiales.

Me quedo con el original del 2.º retrato, como recuerdo, si no tenéis inconveniente. También os ruego que, si es posible, una vez hechos los clichés, me devuelva Manrique los originales de los dibujos. Será para mí una satisfacción poder tenerlos.

Otro ruego: si la tenéis a mano, en cualquier carta, [enviadme la foto, que era la única que teníamos en casa, y mi mujer me dice que quisiera recuperarla. Gracias otra vez, y siempre.][39]Lo encorchetado ocupa el margen izquierdo de la cuartilla.

9)
Madrid, 16-2-51

Mi querido amigo Rafael Roca: Supongo en su poder los dibujos, que juntamente con las fotografías de los mismos selladas por Censura, le envié días pasados. Ya me contará Vd. de todo. Hoy, el motivo de mi carta es comunicarle que en Madrid me piden más ejemplares de Crucifixión (sic). Si tienen Vds. todavía, creo que podrían enviarme, por ejemplo, una docena, o más. Espero sus noticias también en ese sentido.

            Saludos afectuosos para todos, y para Vd. muy cordiales de
            Leopoldo

10)
15 de marzo de 1951
Las Palmas

Mi querido amigo: Gracias por sus envíos: el de los ejemplares de Crucifixión y el de mi foto. Ambos han llegado perfectamente. De los ej[emplares], me estoy ocupando. “Ínsula” se ha quedado con varios. Espero liquidarles a Vds. pronto, pues si no los agoto en un breve plazo, les liquidaré los que tenga colocados.

Creo que ya le acusé recibo de la “plana” XI[40]Véase nota 20.. Me parece que ha quedado muy bien. El original, inédito hasta ahora, de Federico, le da un valor bibliográfico extraordinario. Tipográficamente… ¿me permitís una pequeña indicación? Es una cosa sin importancia, lo sé, y producto del detenimiento y amor con que yo miro vuestras ediciones, porque, por lo demás, bien pasa desapercibida. Se trata de esa página en que se detallan las “planas” aparecidas. Se ha empleado una letra muy gruesa, ¿no? La página no queda bien, por eso. Pero repito que no merece la pena. Perdonadme que os haya hablado de ello. Es que veo Planas de Poesía con gran cariño, y como si fuera casi obra mía. Por lo demás, la pulcritud y el excelente gusto de las ediciones es evidente. Ya lo sabéis, claro.

Y nada más por hoy. Nada más, cuando de tantas cosas me gustaría charlar con vosotros y comentar. Pero lo dejaremos para cualquier otra ocasión.

Espero vuestras noticias, con la natural impaciencia, sobre la “plana” XII.
Afectuosos saludos a todos, y un cordial abrazo de
Leopoldo deluis (sic)

11)
Madrid, 14 de abril de 1951

Mi querido amigo Rafael Roca: Acabo de retirar de Correos los paquetes. He visto el libro, que esperaba con gran ilusión, y estoy francamente satisfecho. Me gusta muchísimo la edición. Queda verdaderamente bien. Razón tienen quienes le aseguran que todo ha sido perfectamente cuidado. Puede Vd. estar contento, en la seguridad de haber logrado un número XII de Planas de excelente edición. No tengo palabras para elogiar su trabajo, porque lo cierto es que el más pequeño detalle ha sido cuidado. Se aprecia enseguida el esmero, el cariño, la diligente vigilancia, que su mano amiga ha puesto sobre el libro. No ha podido resultar mejor.

¿Cómo agradecerle, mi buen amigo, sus desvelos? Agustín, Manrique, todos los amigos de Planas, han sido muy generosos conmigo. Pero Vd., de una manera especial. ¡Cómo ha soportado mis cartas, con sucesivas correcciones, y mis preguntas y mis comentarios! ¡Con qué minuciosidad se ha ocupado de todo! Jamás un exigente poeta pudo soñar más esmerado editor.  Crea que me hallo en situación del mayor agradecimiento hacia Vd.

Empiezo a ocuparme de los ejemplares en mi poder. Me gustaría que me indicara si Vds. se lo envían a alguien conocido (escritores de nombre o críticos) para no repetir. Por mi parte voy a mandar a varios periódicos y revistas. ¿Envían Vds. a alguna revista, habitualmente?

Para la colocación de los que me remite con destino a venta, he impreso unas tarjetas, en las que, al mismo tiempo, anuncio todas las “planas”. En la librería Ínsula tengo establecido el depósito. Le enviaré una de estas tarjetas para que la vea. También distribuiré en las restantes librerías, mandando asimismo a varias ciudades de provincias algunos ejemplares; pocos a cada sitio, desde luego, pero que llegue por ahí algo.

Mañana mismo quedará hecho el depósito de censura.

Y nada más por hoy. Ya sabe, amigo mío, que he encontrado todo perfecto y que estoy encantado y conmovido por sus muchas atenciones. Me siento muy contento de tener un libro publicado en esas ya tan queridas Planas de Poesía.

Envío mis más cariñosos saludos a todos los amigos, con especial señalamiento de Manrique, a quien me siento unido por esta grata colaboración.

Gracias, otra vez y siempre. Reciba un cordial y verdadero abrazo de su incondicional amigo
            Leopoldo

12)
Madrid, 24-5-51

Mi querido amigo Rafael Roca: Ante el anuncio del viaje de José M. Millares, he quedado esperando recibir tan grata visita.  Pero aún no he tenido la satisfacción de saber de él. ¿Estará muchos días?

Tomo nota de los 6 ejemplares del libro, que le mandaré, desde luego, pero tengo que retirar algún ejemplar, pues están todos definitiva o provisionalmente colocados. Una vez retirado esos 6, los 64 que quedan de los setenta recibidos por mí para vender, los podré colocar muy en breve. Ínsula ha vendido bastantes. Hice unas tarjetas de pedido con ese fin, y para que vean como quedó, les remito una. Aproveché para citar toda la lista de Planas, pues siempre es un poco de propaganda que bien se merece la colección.

Aunque comprendo que es simple curiosidad, me atrevo –con confianza de amigo– a preguntarles sobre el resto de la edición, puesto que me dicen que no quedan. Por lo visto, los otros 100 los han distribuido ya. Me gustaría saber si es que tienen suscriptores fijos, o si envían a América, lo que representa, evidentemente, una interesante y sugestiva difusión.

Por lo que de interés pueda tener para la colección, le informo que de Los horizontes, se ha ocupado, hasta ahora, el periódico Madrid y las secciones literarias de «Radio Nacional», por Carmen Conde[41]Carmen Conde (Cartagena, 1907-Majadahonda 1966), ensayista y maestra además de poeta, prosista y dramaturga, desarrolló una intensa actividad literaria y cultural. Colaboró con Radio Nacional de España entre 1944 y 1951., y de «Radio Madrid» por el novelista Marcial Suárez[42]Marcial Suárez Fernández (1918-1996) fue escritor y periodista gallego que colaboró en diversos medios de comunicación y fue redactor de Radio Madrid durante catorce años.. En Índice, ha hecho una nota para el nº inmediato, Jorge Campos, y para el de «Ínsula», Garciasol. Espero otras críticas y comentarios, de los que informaré.

Recibí los dibujos de Manolo Millares, por los que le felicito.
Con mi afecto para todos Vds. reciba el abrazo cordial de
            Leopoldo

13)
Madrid, 31-5-51

Querido amigo Rafael Roca: En este momento recibo su carta del 23, y me extraña lo que dice, porque yo le he escrito la semana pasada, creo que el jueves. Si de ahí ha tardado su carta tres días, lo mismo debió tardar [la] que yo envié en dirección contraria: el 27 debió estar en sus manos de cualquier forma, creo que hoy la tendrá, desde luego.

Por dicha carta habrá visto, que no me molesta en absoluto su indicación, ya que me refería justamente yo, antes de que Vd. me dijera nada, a su asunto. Así pues, pongo enseguida manos a la obra para dar una vuelta a los depósitos, aunque es un poco pronto para retirar lo que quede, pues solo llevan los libros un mes en las librerías. Sin embargo, liquidaré cuanto esté vendido, que espero sea la mayor parte de Los horizontes y se lo giraré en cuanto lo tenga. Respecto a Crucifixión, como era un segundo golpe, una segunda vuelta, no creo que se acabara todo, pero algunos sí que se habrán vendido, de manera que también me ocuparé de ellos.

En mi repetida carta, incluí, como muestra, la tarjeta de que les hablé. Ya habréis visto de que (sic) procuré, en ella, dar publicidad a todos los demás títulos, compañeros mío de colección.

Espero que me contestéis pronto, para saber seguro que les llegó mi anterior, de alguno de cuyos extremos aguardo sus comentarios.

Y por fin: no sé nada de José M.ª Millares. Ni ha venido por mi casa, ni me ha avisado.

Mis más afectuosos recuerdos para todos, y un cordial abrazo para Vd. de
            Leopoldo deluis (sic)

14)
Madrid, 24 de junio de 1951

Querido amigo Rafael Roca: Tengo que hablarle de varios asuntos, por lo que doy a mi carta una redacción enumerativa, a fin de que no se me queda nada por decir.

Primero.- Que tuve ocasión –¡por fin!– de estar unas horas con José M.ª Millares. Cenamos juntos una noche, con Azcoaga, Jorge Campos, Gallego Díaz y otros amigos. Ha sido para mí una verdadera alegría conocer a este Millares, personalmente por él, y como representante de todo ese grupo de Planas de Poesía y de poetas y artistas canarios. Tan estimado. Como también he recibido su “Plana”[43] Se refiere sin duda al número 13 de la Colección titulado «Manifestación de la paz» que contiene el poemario de José M.ª de ese título, y que está dedicado a Pino Betancor, «porque un día celebremos sobre el mar y la tierra, la … Seguir leyendo, incluyo en ésta unas líneas para él, que le ruego tenga la bondad de entregarle.

Segundo.-  De acuerdo con sus deseos, he indagado las causas de no aparición de la nota sobre el homenaje a Maupassant, hecho por Vds. Pues bien, amigo Roca, creo que no hay nada de lo por Vd. supuesto, afortunadamente. Y digo afortunadamente porque siempre hubiera sido lamentable la existencia de intervenciones malintencionadas y de nuevos motivos de disgusto que vinieran a enconar las diferencias de que Vd. me ha hablado algo, si bien yo desconozco en sus razones o detalles, por lo que no debo ni quiero entrar en ellas. Ahora bien, lo que sí puedo asegurarle, es que en este asunto de la nota de Maupassant, se debe a un simple olvido. He comprobado que J. Luis Cano[44]José Luis Cano (Algeciras 1911-Madrid 1999) –recordemos– fue poeta y crítico español, cofundador y director de Ínsula y director de la colección Adonais de poesía, entre otras muchas actividades intelectuales. estaba en la creencia de haberla dado ya, confundiéndola con la que hizo de Crucifixión. Esto es todo. = Aprovecho para decirle que mi intervención en la revista Ínsula es solo relativa, pues no pasa de redactar unas notas sobre libros, generalmente entregados por la propia revista, salvo el interés que yo pueda tener en algunos casos. Pero no tengo la menor influencia ni intervención en cuanto a inclusión o exclusión de trabajos, ni siquiera se me habla de ello. Yo sé lo que va en cada número, cuando lo veo ya impreso.

Tercero.- Ha llegado a mis manos un sobre, llevado a Ínsula no sé por quién, con dos ejemplares mecanografiados de El pregón de la Cruceta de Luis y Agustín Millares Cubas. Supongo, y espero me confirme, que quieren que la presente a Censura. Lo haré enseguida, en cuanto lleguen sus noticias, y para ganar tiempo, le envío una instancia que, una vez completa y firmada, debe devolverme para su presentación.

Cuarto.- En esta semana que comienza, o principios de la próxima, recibirá Vd. la liquidación de cuarenta ejemplares de Los horizontes, pues ya he ido recogiendo importes, y estoy esperando giro de Barcelona, ya anunciado.

Credo que no me queda nada por decirle, de cuanto motivaba esta carta.
Saludos afectuosos a todos, y un cordial abrazo para Vd. de su buen amigo.
            Leopoldo deluis (sic)

[En margen izquierdo] Esto que me dice sobre el importe de las tarjetas que imprimí, debe no volver a hablar de ello. No tiene importancia. Yo las mandé hacer por mi cuenta, como es lógico./

15)
Madrid, 4-VII- 51
Querido amigo Rafael Roca:

Por giro postal del día 2, número 123, envié a Vd. p[esetas] 600, –importe de cuarenta ejemplares de Los horizontes vendidos aquí–. En breve, le enviaré un nuevo giro con el resto. Espero poder liquidar los 30 restantes, pues si alguno quedara, además de que tengo que mandarle los 6 que me encargó, yo pienso reservarme algún otro. De Crucifixión también debe haber algunos vendidos, aunque no todos. Tenga en cuenta que estos que me envió últimamente eran el 2.º envío, y ya en las librerías había estado el otro paquete. Le liquidaré lo que haya, y ya me dirá Vd. si los ejemplares que queden –de Crucifixión– debo remitírselos o dejarlos aquí.

En vista de lo que me dice, presentaré a Censura “La Cruceta”, y en cuanto obtenga la autorización, se la reexpediré. 

Le agradeceré que me acuse recibo del giro, para mi tranquilidad.
Con mis saludos cordiales para todos, reciba un gran abrazo de
            Leopoldo deluis (sic)

16)
[original mecanografiado]
Madrid, 14 de septiembre 1951
Sr. D. Rafael Roca
Tenerife n.º 26
LAS PALMAS DE G. CANARIA

Mi querido amigo:

Acabo de llegar a Madrid. Aquí me encuentro su encargo. Ya sabe que lo hago con mucho gusto. Ya está enviado a Censura y tan pronto tenga noticias se las trasmitiré. La instancia que me enviaba, la he rehecho porque era necesario variar algunos pormenores.

Recibí carta de José María. Le repito, y lo mismo a Agustín, que he escrito notas sobre sus últimas publicaciones. Si no han aparecido ya, es porque el verano colapsa siempre toda actividad. También la nota sobre el libro de Pino[45]Véase nota 25 se publicará en breve.

Procuraré que, siempre que esté en mi mano, tenga usted para cuando desee el libro de Alonso Quesada.

No crea que he olvidado la busca del libro que me encargó[46] Se trata de La farsa del arte viviente de Camile Mauclair, un clásico de la polémico, muy viva entonces, respecto al abstraccionismo en arte y las relaciones entre arte y política.. Perdóneme la poca actividad. El verano… Las vacaciones…

Nada más por hoy. Saludos afectuosos.
Le abraza cordialmente.
Leopoldo deluis (sic)

17)
Madrid, 9-10- 51
Mi querido amigo Rafael Roca:

Unas líneas, brevemente, con objeto de hacerle saber que, pese a mis reiteradas visitas al departamento de censura, no consigo que me despachen el asunto. Me dicen que no está, que no saben cuándo lo devolverá el lector de turno, y de ahí no hay quien los saque. Lamento de verás que, en una cosa que Vd. tenía prisa, se estén poniendo tan pesados[47]Conocemos por las copias de sus cartas (concretamente, la de 1 de septiembre de 1951) el interés especial de los «planistas» (expresado por Roca) por la publicación del número de Las Inquietudes del Hall de Alonso Quesada. En la carta indicada … Seguir leyendo. Puede estar seguro de que, por lo que a mí respecta, no lo dejo de la mano, y se va con insistencia a preguntar y a intrigar por allí.

Le mando esta carta para que esté Vd. al corriente de lo que hay. Tan pronto se soluciones, irá el ejemplar y la tarjeta.

            Un cordial abrazo de su buen amigo
            Leopoldo

18)
Madrid, 10-10-51
Querido amigo Rafael Roca:

A los tres días de escribir mi anterior carta, recojo de censura el oficio adjunto y el original. Como verá, el censor ha creído necesario mutilar el texto de Alonso Quesada. Veo que esto motivará la imposibilidad de publicarlo para cuando Vd. quería, pues ahora volverá a tener que copiarse el texto íntegro, suprimiendo o modificando lo tachado, y volverlo a enviar. Por cierto, cuando me lo remita de nuevo, haga el favor de acompañar también el oficio, para referirme a él en la instancia. Si deciden Vds. suprimir radicalmente todo lo tachado, sin sustitución alguna, pienso que tal vez les conviniera más componerlo y sacar galeradas. Por otra parte, los pliegos no afectados por el lápiz rojo, pueden ser tirados, incluso, y dejar pendientes los otros. Hasta podría tirarse todo, puesto que en el oficio dan segura la tarjeta definitiva. Pero, en fin, eso depende de que  quieran Vds. o no arriesgarse a ello.

Ya verá que las mutilaciones son sobre puntos un poco tontos.  No me parece a mí que esas descripciones sobre el beso sean como para asustarse, pero…

Bueno, he escrito esta carta con cierta prisa, para que conozca Vd. la noticia cuanto antes.

Envíeme los nuevos ej[emplares] para Censura, y el oficio, cuando quiera.
Con saludos afectuosos para todos, le envía un abrazo cordial
            Leopoldo

P/D:  Desgloso del original las 9 hojas en que se hacen las correcciones de censura, por si Vds., con otra copia a la vista, quieren ir trabajando. El resto del original, lo envío, en sobre separado, por correo ordinario

Hasta aquí las cartas remitidas por Leopoldo de Luis. Tuvo que haber algunas más. Es extraña la inexistencia de noticias sobre algunos de los últimos números de la revista: de El Hombre de las pipa, que hizo el número 13 y se publicó el 5 de febrero, con un texto sobre los dibujos de Manolo Millares escrito por Enrique Azcoaga y una serie de retratos a plumilla del pintor canario[48]Por cierto, que en la solapa delantera de ese número se añadió un texto contrario al arte abstracto que, comentado en el periódico local por Ventura Doreste originó polémica entre Manolo Millares y Rafael Roca.; de Poema de la creación, el número 16 de 1 de mayo, un modo de compromiso poético con la humanidad que vacía en poema Agustín Millares y dibuja en la cubierta Alberto Manrique; de Tema con variación sobre el arte (número 17, de 18 de agosto) con un texto en prosa de Ambrosio Hurtado de Mendoza y un elocuente poema de Agustín Millares; o, por fin, el último número en ser publicado (el 8 de 31 de agosto), Alba en el surco, con dibujo de cubierta de Jane Millares y bello poemario de José Luis Junco.

Fig. 8: Tres volúmenes de Planas de poesía sobre los que no figura correspondencia en el archivo estudiado

Informamos ya de la existencia de once copias mecanografiadas de las cartas remitidas al poeta por Rafael Roca. Tampoco vamos a transcribirlas, en coherencia con lo decidido respecto a las copias de epistolario anterior. Pero indiquemos que son mucho menos formales que aquéllas y que se aprecia en ellas un tono más amistoso y cercano del que muestra el corpus de Jorge Campos, producto, sin duda, de una mayor empatía entre estas dos personalidades.

De Luis muestra en todo momento amabilidad, bonhomía y hasta humildad especiales.

Roca empieza siendo distante y nunca pierde la formalidad que corresponde a su papel ni oculta cierto orgullo personal; pero reitera expansiones expresivas, y se anima, con amistosa confianza, a insertar convicciones muy propias. Como aquella de la carta de 4 de enero en que corresponde a los buenos deseos para el nuevo año que expresara De Luis, con este pequeño discurso propio de manual del buen revolucionario:

Recibimos su carta deseándonos buen año nuevo. Tenga la completa seguridad que cada año que se sucede nos acercamos más a la luz. Los Pueblos marchan firmes y alegres al futuro más luminoso de la Humanidad. Cuando llegue ese día nuestras Planas serán más bellas y más eficaces.

Un detalle no baladí de esta cercanía personal puede verse en la carta de 10 de julio, en que Roca encarga (a «Mi queridísimo amigo») la búsqueda de un libro –que explica la copia– se le ha estropeado de tanto prestarlo «incluso faltándole unas veinte páginas»: el estropicio parece excesivo, pero no deja de ser destacable que deje entrever al poeta amigo el celo especial con que el canario guardaba los libros de su biblioteca,  que no solo  «no prestaba a nadie» (como rezaba un gran cartel allí destacado), sino que no podía dejar de seguir con la mirada el libro que alguien se atrevía a extraer de su lugar en el anaquel. Y no deja de ser indicativo que el libro en cuestión sea La farsa del arte viviente de Camile Mauclair que incidía en la polémica viva de las relaciones entre arte y política. Como buen comunista de los de entonces, Roca era acérrimo defensor del compromiso artístico y de la inutilidad del llamado «arte por el arte», una cuestión que originó disidencias importantes entre los «planistas» hasta pesar en el alejamiento progresivo de Manolo Millares. En esa línea, despertó suspicacias un lema reproducido en la solapa del tomo 17 y penúltimo de la revista («El Abstraccionismo es la blasfemia del Arte», de Diego Rivera) que influyó en un artículo de la prensa local al que no faltaba soterrado veneno. ¿Quién añadió ese lema?… Nuestro archivo guarda una carta de Manolo Millares (la única) exculpatoria ante Roca: «por ciertas cosas que han sucedido últimamente a propósito de ese artículo de Ventura, del que yo no he tenido nada que ver, pues desconocía muchas partes añadidas por él después». El citado artículo —en realidad, la versión de una entrevista con el joven pintor— pone en su boca opiniones artísticas consecuentes que nunca habrían de hacer llegar «la sangre al río». ¡Ay, las pequeñas rencillas locales! ¡Ay, los círculos intelectuales pequeños y mezquinos!

* * *

Una incursión en el archivo de Planas de Poesía han originado las páginas anteriores, en la esperanza de que puedan ser útiles a quienes se interesan por la Literatura y por los resquicios –iluminadores, siempre– de la historia cultural española y canaria.  Espero que estos lectores añorados sean algunos de los llamados a seguir nuestro camino de «trabajadores» de la Cultura. Si no sucede así, nada se habrá perdido del todo. Como mi admirado Alonso Quesada, hago míos aquellos consejos de Antonio Machado que nuestro poeta tomó para introducir El lino de los sueños:

Sabe esperar, aguarda que la marea fluya
–así, en la costa un barco– sin que el partir te inquiete.
Todo el que aguarda sabe que la victoria es suya:
porque la vida es larga y el arte es un juguete.
Y si la vida es corta
y no llega la mar a tu galera,
aguarda sin partir y siempre espera,
que el arte es largo y, además, no importa.

NOTAS

NOTAS
1 Podríamos añadir –y es esto desahogo personal, con perdón– que no resultan más frágiles y caducas que las investigaciones guardadas con fe en recovecos de un ordenador o en adminículos externos y –es un decir– eternos.
2

Recordemos: Planas de poesía. Revista creada por Agustín y José María Millares Sall con la presencia importante del hermano Manolo. Primera etapa: 18 números, entre 1949 y 1951. Fue un proyecto amplio y comprometido con su tiempo literario poético y artístico, que aglutinó a un grupo importante de la joven generación de escritores y artistas de aquella posguerra. (Véase enlace)

3 Precisamente, a esa publicación se refiere el telegrama de 3 de octubre de 1949, que indica: «Inminente publicación cuaderno Planas Poesía Homenaje a Chopin. Ruégole telegrafíe si remite avión nota solicitada. Millares».
4 Eduardo Vicente (1909-1968) fue un interesante pintor naíf que participó en el Museo del Pueblo puesto en marcha por las republicanas Misiones Pedagógicas. Tras una etapa complicada, en 1948 viajó a Nueva York con una beca; allí se nacionalizó e hizo carrera como miembro de la escuela de arte abstracto. Murió en Madrid.  
5 NOTA. Transcribo las cartas del modo más fiel posible. Incluso intento respetar los espacios originales.
6 »Ofensiva de Primavera» se tituló el número 6 de Planas de Poesía, publicado el 1 de mayo de 1950. Contiene cinco dibujos de Alberto Manrique y siete poemas de Agustín Millares, y está dedicado a Cirilo Benítez, Juan Rejano, Carlos Augusto León, Vicente Aleixandre, Enrique Azcoaga, Jorge Campos, Leopoldo de Luis, Germán Bleiberg y Alberto Assa. En la carta que ahora leemos, Campos agradece esa dedicatoria y se refiere al «sentido oculto» de los dibujos de Manrique.
7 Enrique Azcoaga (Madrid 1912-1985) fue poeta y crítico de arte destacado, en la República y después. Los «planistas» lo admiraron. Y reprodujeron un texto suyo («Los dibujos de Manolo Millares») en las primeras páginas de uno de los últimos números de la colección titulado El Hombre de la pipa.
8 Añorarían los canarios el ambiente artístico del conocido café que ahora retrata Campos.
9 Tomás Seral (1908-1975) fue destacado referente de la animación intelectual que en 1945 abrió en Madrid la librería Clan dirigida a abrir caminos a los escritores menos conocidos. Pervive hoy con algunos cambios
10 »Federico Chopin« y «De la ventana a la calle» fueron los números 3 y 2 de Planas de Poesía publicados el 17 de octubre y el 21 de septiembre de 1949, respectivamente. Del primero ya hemos hablado; el segundo recoge un poemario monográfico de Agustín Millares con cuatro dibujos de Felo Monzón. 
11 Se refiere a la solicitud de las ilustraciones para el número 8 de Planas, ya citada.
12 Juan Esplandiú (1901-1978) fue ilustrador, acuarelista y pintor integrado en la Escuela de Pintores del Paular y en la tradición de pintores madrileñistas.
13 Se refiere a Juan Rejano Porras (Córdoba 1903, Ciudad de Méjico 1976), escritor, poeta y periodista de relevancia en la cultura española y en la mexicana, después de su exilio tras la Guerra Civil.
14 Ronda de Luces se titula el número 5 de Planas publicado el 4 de marzo de 1950, con cubierta y cuatro dibujos interiores de Manolo Millares Contiene dos poemarios de José M. Millares, Ronda de Luces y Peces.
15 Se conoció como «Ofensiva» a la tradicionalista española en la universidad de posguerra que oponía la ideología de un Menéndez (Pelayo) a la de frente a otro Menéndez (Pidal). Hubo más de una «ofensiva» más o menos declarada.
16 Se refiere Campos a Cirilo Benítez Ayala (1917-1950) ingeniero grancanario de atractiva trayectoria y personalidad, malogrado en un accidente ferroviario sobrevenido. Planas de Poesía le dedicó el número 7 de la colección titulado «Elegía en bloque».
17 Recordemos que ese cuento de Campos constituyó el número 8 de Planas de Poesía, y se publicó el 24 de julio de 1950.
18 La esposa de Agustín fue Magdalena Cantero Navarro (1930-2023), que fue para él compañera perfecta, testigo excepcional y muy cercana de todo su proceso creativo.
19 Se refiere al artista vanguardista multidisciplinar Juan Hidalgo Codorniú (Ayacata, Gran Canaria, 1927-2018), fundador del grupo Zaj (entre otras iniciativas rompedoras y hasta escandalosas), que en 2016 recibió el Premio Nacional de Artes plásticas. 
20

Se refiere Campos al número 11 de Planas (21 de diciembre de 1950) que se dedicó a Maupassant (Homenaje a Maupassant). Intervinieron en él Juan Millares Carló, Agustín Millares Cubas (que tradujo un texto del autor francés), Pino Betancor, Enrique Azcoaga y Manolo Millares, quien dibujó la cubierta. El centro del número fue la reproducción de una versión en prosa poética y mecanoscrita de «Amantes asesinados por una perdiz» de García Lorca, con dedicatoria a Maupassant y variantes autógrafas del poeta granadino. Al final del texto de Lorca se indica en nota «Propiedad de Rafael Roca».

21 El texto dramático de Alonso Quesada, Llanura, constituyó el monográfico número 10 de Planas. La cubierta, un espléndido retrato del poeta autor dibujado por Manolo Millares, es el único motivo gráfico del número.
22 Ese número IX de Planas fue justamente celebrado. Se publicó el 15 de septiembre de 1950 con una artística composición pictórica en su cubierta, obra de Manolo Millares, cuyo motivo central es un retrato de García Lorca.  La revista reproduce el manuscrito original de ese poema, «Crucifixión», de F. García Lorca que había llegado a Agustín Millares a través de Miguel Benítez Inglott.  El propio Inglott anota con cuidado el texto, lo transcribe, y explica cómo llegó a sus manos. El número añade la reproducción del poema lorquiano En la muerte de José de Ciria y Escalante, aparecido en la edición de Gerardo Diego de 1934, con unas variantes originales del poeta y una Canción inédita de Lorca. José María y Agustín Millares añaden al número sendos poemas propios dedicados al poeta granadino: Seguidillas y Granada oscura, respectivamente.
23 Ribes fue reconocido editor valenciano, con criterios muy personales. Fue muy celebrada su Antología consultada de 1952, que elaboró tras consulta directa a sesenta personas amantes de la poesía, quienes debía expresar quiénes, en su opinión, eran «los dos diez mejores poetas, vivos, dados a conocer en la última década».
24 Se refiere a Alfonso Armas Ayala (1924-1998), el ensayista, escritor y docente que siempre estuvo dispuesto a colaborar en toda iniciativa cultural seria.
25 Se refiere Campos al número 14 de la colección, «Manantial de silencio«, conformado por poemas de Pino Betancor y dibujos, espléndidos, de Elvireta Escobio. Ambas artistas fueron esposas de José Mª y de Manolo Millares, respectivamente. Pino (1928-2003) fue excelente poeta, autora de una decena de poemarios y de mucha otra poesía inédita que ha ido viendo la luz.
26 León Sánchez Cuesta (1892-1978), el gran «librero de la generación del 27», convirtió sus librerías de Madrid y París en centros de difusión de la cultura foránea en España y del libro español en el extranjero. En 1992 la Residencia de Estudiantes de Madrid adquirió su archivo y biblioteca, hoy referencia fundamental para los estudiosos de la cultura española del siglo XX.
27 Un párrafo de ese artículo mereció la anotación en el original de un «¡muy bien!» de Rafael Roca. Dice así: «Lo que resultaría estúpido sería pedir al poeta una de cuyas esenciales virtudes ha de ser la fidelidad a sí mismo y a su tiempo, que mientras el mundo se pudre de miseria y de odio, dedicara delicados madrigales a la rosa propios para escritos sobre las telas de sutiles abanicos»
28 El título completo es El pregón de la Cruceta. Los «planistas» anunciaron el número en el cuaderno 16, pero no llegó a publicarse.
29 »Ronda de Luces» es título del primero de los poemarios de José M. Millares que constituyó (junto a «Peces«) el contenido del título 5.º de Planas de Poesía que se publicó el 4 de marzo de 1950, con dibujos de Manolo Millares en cubierta e interiores. (Véase nota 14)
30 El poemario de De Luis, Los Horizontes, constituyó el número 12 de Planas y se publicó el 5 de enero de 1951. Consta de dos partes, I Vida arriba y II Elegías. Los dibujos de cubierta e interior son de Alberto Manrique. 
31 En esos meses de 1950, nació el primer hijo de Agustín Millares y Magdalena Cantero, Agustín Millares Cantero, que es hoy historiador destacado.
32 Se refiere De Luis al n.º 8 de Planas de Poesía, «Pasarse de bueno», ya citado.
33  Véase n. 22.
34 Rafael Monzón (Felo Monzón) (1910-1989) fue amigo y colaborador de los «planistas». Pero los dibujos del cuaderno «Los Horizontes» acabó realizándolos Alberto Manrique (1926-2018).
35  Como vemos, De Luis indica al poeta canario sus dudas respecto a los textos propios, esperando su corrección.
36 Ramón de Garciasol fue seudónimo de Miguel Alonso Calvo (Humares, Guadalajara 1913-Madrid 1994).
37 Se refiere De Luis al poeta, historiador del arte y ensayista rumano Alexandru Busuioceanu (1896-1961), que fue enviado a Madrid en calidad de consejero cultural y profesor en 1942 y tuvo una última etapa de su vida dedicada a considerable actividad poética y ensayista en lengua española. Su poesía, publicada en tres poemarios –Poemas patéticos en 1948, Innominada Luz en 1949 y Proporción de vivir en 1954–, ha sido traducida al rumano por George Cioranescu, en un volumen prologado por Alejandro Cioranescu (1911-1999), filólogo, historiador y profesor que estuvo vinculado a la Universidad de La Laguna, durante casi toda su vida activa.
38 Anótese el interés biográfico de este desahogo del poeta.
39 Lo encorchetado ocupa el margen izquierdo de la cuartilla.
40 Véase nota 20.
41 Carmen Conde (Cartagena, 1907-Majadahonda 1966), ensayista y maestra además de poeta, prosista y dramaturga, desarrolló una intensa actividad literaria y cultural. Colaboró con Radio Nacional de España entre 1944 y 1951.
42 Marcial Suárez Fernández (1918-1996) fue escritor y periodista gallego que colaboró en diversos medios de comunicación y fue redactor de Radio Madrid durante catorce años.
43  Se refiere sin duda al número 13 de la Colección titulado «Manifestación de la paz» que contiene el poemario de José M.ª de ese título, y que está dedicado a Pino Betancor, «porque un día celebremos sobre el mar y la tierra, la esperanza que hoy nos une: la luz en la estrella y el amor en la paz». La cubierta es de Alberto Manrique.
44 José Luis Cano (Algeciras 1911-Madrid 1999) –recordemos– fue poeta y crítico español, cofundador y director de Ínsula y director de la colección Adonais de poesía, entre otras muchas actividades intelectuales.
45 Véase nota 25
46  Se trata de La farsa del arte viviente de Camile Mauclair, un clásico de la polémico, muy viva entonces, respecto al abstraccionismo en arte y las relaciones entre arte y política.
47 Conocemos por las copias de sus cartas (concretamente, la de 1 de septiembre de 1951) el interés especial de los «planistas» (expresado por Roca) por la publicación del número de Las Inquietudes del Hall de Alonso Quesada. En la carta indicada encarecía a De Luis la presentación personal de texto en la censura madrileña, le añade datos sobre la excepcionalidad del cuaderno («el formato es igual a los demás (…) solo que hay que hacer constar que constará de 100 páginas», y le añade la prisa que necesita esa tramitación, porque («deberá salir el 4 de noviembre próximo, fecha que cumple 26 años del fallecimiento de Alonso».)
48 Por cierto, que en la solapa delantera de ese número se añadió un texto contrario al arte abstracto que, comentado en el periódico local por Ventura Doreste originó polémica entre Manolo Millares y Rafael Roca.

Bibliografía

ARENCIBIA, Yolanda (2008): «El archivo de Planas de poesía. Fragmentos de intrahistoria cultura», en Actas del Congreso Internacional Pedro García Cabrera (La Gomera, 10-14 de octubre de 2005), Universidad de La Laguna, Santa Cruz de Tenerife, 265-284.

ARENCIBIA, Yolanda: Planas de Poesía (Antología), Archipiélago de las Letras, ACL (https://portal.academiacanarialengua.org/archipielago-letras/plantas-de-poesia-antologia/).

Planas de Poesía (1994):  Planas de Poesía (1949-1951), edición facsímil, 2 vols., Islas Canarias: Viceconsejería de Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias.