El principal objetivo de la animación a la lectura es que el texto despierte la curiosidad e impulse el hábito lector y la expresión personal. Por este motivo, la presentación del libro a los lectores tiene diferentes niveles que abordaremos de manera esquemática; la persona que medie con los receptores puede escoger aquel que entienda más adecuado para el momento en que se producirá la lectura, o todos si así lo estima. La delimitación de estos niveles se realiza a partir de la consideración de que la obra literaria tiene valor por sí misma y contribuye a formar la competencia lingüística y la educación literaria de quien lee, independientemente de la edad que tenga.
Pero la mediación requiere conocimiento previo, de ahí que el análisis de la obra pueda ayudar a acercarse a ella sin desvelar todos sus recovecos. El ejercicio crítico se convierte, entonces, en un medio de animar a descubrir lo que se esconde tras una aparente simplicidad o un ejercicio de la imaginación, con el propósito de que las actividades que se organicen vayan más allá de una aproximación superficial, en ocasiones engañosa, al libro.
Con esta perspectiva e intención estudiaremos Calima de Lola Suárez, publicada originariamente en Santa Cruz de Tenerife por la editorial Maresía, en su colección A toda vela (a partir de 10 años), en 2012. Existe una edición más moderna, publicada por Bilenio en 2024.

A. Análisis de la obra
En Calima descubrimos a una niña, Rita, que pasa sus vacaciones de carnavales en Lanzarote en casa de sus tías, a pesar de que ella desea quedarse en Tenerife y disfrutar de las fiestas con sus amigas con las que ya había ensayado un baile y diseñado un disfraz. Enfadada y en silencio, Rita se escabulle al patio de la casa de su tía mientras la familia se reencuentra y mientras la calima cae sobre la isla, una calima espesa que la niña imagina como una gasa enorme que todo lo cubre. De repente, en medio del patio, aparece una majalula que se llama Calima, y que se convierte en la amiga y confidente de la niña. Esto lleva a Rita investigar dónde está África y a procurar entender las conversaciones de sus familiares sobre la inmigración que llega a la isla, entre la aceptación de algunos y el temor y rechazo de otros. En el segundo encuentro con su amiga en la playa de Papagayo, Calima le cuenta a Rita la vida que llevan otros amigos que tiene en África.
La autora se pone en el lugar de la niña y expresa sus ideas a través de su voz y la de los personajes de Calima y Quique. Así, por ejemplo, es la autora la que habla cuando Rita explica:
—Sí… Creo que sí. Pero me da pena lo de las rayas; bueno, lo de las fronteras… Tú dices que el mapa representa África, como si fuera una foto chiquitita, ¿verdad?— miró a su tío, que asentía, interesado en las reflexiones de la niña—. Pues, entonces, me encantaría que en ese mapa no hubiera rayas: eso querría decir que en África no habría fronteras…” (págs. 50 y 51)[1]Las páginas de las citas corresponden a la edición de 2012.. Y más adelante utiliza la voz de Quique para afirmar: “Rita, no olvides nunca que el desconocimiento del otro es lo que nos provoca que tengamos miedo. –Y tú, ¿no tienes miedo, Quique? —No, hijita. No tengo miedo: creo que hay sitio para todos, que las diferencias entre ellos y nosotros nos pueden hacer más sabios, si somos capaces de compartir nuestras culturas, nuestra forma de ver la vida…” (p. 54).
En el texto de Lola Suárez destacan algunos elementos narrativos como el punto de vista, los personajes, el léxico y las descripciones. La narración es en 3.ª persona y va detallando todos los acontecimientos y los sentimientos de los personajes. Algunos personajes se van convirtiendo también en narradores, este es el caso de Calima, pero siempre, por encima de ellos, está la voz de la 3.ª persona que conoce los detalles y va transmitiéndolos. En la narración hay episodios del pasado de los personajes (flash back) que van dando sentido a la historia. Por ejemplo, se explica que Rita había preparado el disfraz y el baile con sus amigas, y la dromedaria cuenta quiénes son sus amigos y cómo los conoció, esta información aporta una visión más amplia al relato que supera, así, las circunstancias personales de Rita y da una dimensión más general al texto, además de que ayuda a poner nombre y rostro a las ideas que se defienden en él.
Los dos personajes más importantes de la historia son Rita y Calima. La primera una niña de siete años, casi ocho, la segunda una dromedaria que aún no ha sido ensillada, es decir, ya no es un bebé, pero tampoco se considera adulta, apta para el trabajo y la reproducción. Calima es saharaui y viaja a través de la arena por diferentes países por eso tiene amigos en muchos sitios de África. Junto a ellas dos destaca Quique, el tío de Rita, y el miembro de su familia con el que mejor se comunica que tiene un taller de encuadernación e inventa historias para las niñas. También se menciona a sus padres, sus tíos y su hermana Julia. Entre los personajes también es preciso destacar a otros niños, los amigos africanos de Calima, ellos representan un mundo desconocido para Rita en el que carecen de casi todo, motivo por el cual se arriesgan a cruzar el mar en barcas inseguras en busca de una vida más cómoda para ellos y su familia, tal como sucede a Salim.
En el aspecto léxico, lo más destacado de la narración son las palabras que se utilizan en el entorno de los camellos: tuchirse, topetar, majalula, guelfa. Estas palabras se utilizan mayoritariamente en Lanzarote y Fuerteventura, islas en las que pueden encontrarse las cabañas de camellos más grandes del Archipiélago que, además, se han convertido en una forma de vida. Otros dialectalismos son chaplón, chinija o canela. En algunas ocasiones, el léxico seleccionado por la autora es complejo, o por lo menos poco usual, como sucede con palabras como debruzarse.
En la obra, hay descripciones del paisaje de Lanzarote rodeado por la calima, a través de las que la autora refleja el impacto visual, también táctil, de la arena posándose sobre la tierra para lo cual utiliza imágenes y comparaciones que le faciliten esta tarea: “Se puso de pie y caminó como si flotara por el patio, observando cómo se difuminaban los objetos y las paredes a medida que se espesaba la calima. El calor iba en aumento y Rita sentía una agradable pesadez en todo el cuerpo” (p. 12), “Les parecía que iban dentro de una burbuja, pasajeros curiosos que intentaban identificar los lugares familiares con aquellos otros, que se mostraban extraños y distantes en su envoltorio de calor y arena. Todo tenía un matiz amarillento y apagado. Un nuevo paisaje se les presentaba cada pocos metros, mientras que iba cerrándose la calma a sus espaldas: parecía que sólo existían ellos y el pedazo de isla que, a través de los cristales del coche, les permitía ver la lluvia de polvo…” (p. 68). Si para describir la calima se atiende, además de a la visión real, física, de lo que sucede, a impresiones personales, se procede de igual manera cuando se describe el desierto ya que se combina la realidad objetiva con las imágenes subjetivas:
—Sahara quiere decir “desierto”… El más grande del mundo. Y lo tenemos ahí enfrente, en la gran barriga de África. Es… es como una playa enorme de arenas amarillas y vivas. Pero en ella no hay agua, Rita, sólo arena. Una arena que se mueve, que corre por todo el desierto formando dunas, que habla con el viento y peina las palmeras en los oasis. Una arena que, a veces, es capaz de matar… Pero que tiene una gran belleza cuando la ves ante ti, extendida y lisa, como una gran alfombra que invita a hollarla, a correr por ella (pp. 23 y 24).

Gracias a la literatura, la calima se convierte en un fenómeno poético, sobre todo por medio de las personificaciones y comparaciones: “Rita estiró un brazo y abrió y cerró una mano. No cogió nada, pero tenía la sensación de que sus dedos estaban rodeados de una gasa que se le ajustaba como un guante” (p. 10). Las imágenes, como la de la arena que visita las Islas Canarias o la de la calima que se va tragando todo, contribuyen a crear una atmósfera de ensoñación.
B. Aplicación didáctica
Calima ofrece diferentes posibilidades didácticas que dividiremos, como ya adelantamos, en tres niveles siempre con el relato como referencia, y que denominaremos: alrededor del texto, en el texto y a partir del texto.
1. Alrededor del texto
En este apartado esbozaremos algunos ejercicios que sugiere el texto, bien a partir del tema, bien a partir de elementos paratextuales como el título, la portada o la contraportada.
1.1. Se plantea al alumnado que pregunte en casa, en su familia, qué es la calima y por qué ocurre ese fenómeno, se trata de recoger las primeras impresiones de las personas a las que se entreviste. Se anotan las respuestas y se comparten en el aula. Posteriormente, en el aula se busca la descripción y explicación científica y se elabora un mural con toda la información.
1.2 Se utilizan en el aula diferentes Atlas, se encuentren en soporte de papel o en internet. Se busca África y las Islas Canarias para comparar la ubicación y el tamaño del continente y las Islas Canarias. Después de un intercambio oral sobre las impresiones de los niños y niñas, se escoge un país y se solicita al alumnado que, de forma grupal, busque información sobre sus recursos, su paisaje y sus habitantes. Esta información se expondrá al resto de la clase con los recursos: cartulinas, vídeos, fotos, objetos reales, etc. que el grupo decida.
1.3. El profesor o la profesora muestra la portada del libro y anima a su alumnado a que invente la historia que cree que encierra. Estas hipótesis pueden convertirse en un relato escrito u oral, individual o grupal.
2. En el texto
Las actividades que se proponen se planifican a partir del texto, y se relacionan con el lenguaje con el que se construye o con algunos de los elementos que lo conforman como los personajes. En este momento, los saberes de los receptores: saberes lingüísticos, literarios, pragmáticos, etc., se activan y se enriquecen.
2.1. Se plantea al alumnado trabajar con el léxico, para ello se seleccionan algunas palabras y se les indica que deben escribir su descripción sin mirar el diccionario. El ejemplo más sencillo es decir cómo es una dromedaria, a diferencia de una camella, una majalula y una guelfa. Una vez definidas pueden dibujarlas. A partir de ahí, se les propone que pregunten en casa vocabulario relacionado con los tipos de cabras, otro animal frecuente en las Islas, o bien, si lo prefieren con las ovejas o las vacas. Esta terminología se contrastará en una sesión en clase con la información que puedan encontrar en diccionarios o páginas web que les proporcione el docente. Según el tiempo del que se disponga, se elaborará un diccionario ilustrado que permanecerá en la clase y que irá incorporando entradas de futuras lecturas.
2.2. Uno de los niños o las niñas leerá en voz alta, de forma pausada y clara, unas de las descripciones que incorpora la autora al texto, por ejemplo, la que explica el paisaje que se ve en el desierto:
Desde cualquier punto del Sahara puedes contemplar el cielo más bello del mundo. Por las noches hace mucho frío, y, si te tumbas boca arriba, verás que el cielo es realmente inmenso. Va cambiando de colores hasta que sólo queda el negro; parece un gran techo negro lleno de millones de luces brillantes de todos los tamaños que titilan y, a veces, atraviesan raudas el espacio, como pequeños rayos… Cuando hay luna llena, lo ilumina todo y se pueden ver los perfiles cambiantes de las dunas y las siluetas de las palmeras en los oasis. A veces, la arena del desierto aprovecha el viento siroco para viajar: sube sobre sus lomos, como si fuera un dromedario de aire, y se eleva sobre el Sahara, atraviesa el mar y visita las Islas Canarias (p. 24).
En un primer momento se aclararán las palabras que no se entiendan (titilar, raudas, perfiles, siroco), posteriormente, de forma individual, cada niño, cada niña escogerá un paisaje que le resulte familiar y que esté vinculado a su vida: un día en la playa, una excursión al Roque Nublo, un viaje en barco… y explicará por escrito, brevemente, qué vio, qué le gustó más. Según la competencia lingüística del grupo, el maestro, la maestra puede ayudar con una lista de nexos, de vocabulario o de imágenes que les sirva de ayuda a la clase.
2.3. En el aula se escoge un fragmento de la obra en la que los adultos exponen su opinión sobre la inmigración. El alumnado deberá interpretar lo que quieren decir y discutir sobre si están de acuerdo o no, además de añadir algunas otras ideas relacionadas con el tema. La actividad se programará como un pequeño debate del que se extraerán conclusiones que se expondrán en el aula a través de un cartel, de un lapbook o cualquier otro soporte que se considere adecuado.
2.4. En Calima hay dos personajes principales, pero existen otros que aparecen en el texto y le dan sentido a la obra. Entre ellos, la dromedaria nombre a diferentes niños que viven en África, pero cuyos rasgos físicos no se detallan. El alumnado, en grupo, deberá buscar la información que el texto da de cada uno y añadir aquella que imaginan. Para llevar a cabo la tarea se utilizará el formato que acuerde la clase, uno de ellos, práctico y visual, puede ser a través de una tabla. Adjuntamos ejemplo:
| Personajes | Información del texto | Descripción |
| Muamad | Es un niño pequeño que cuida el ganado de cabras de sus padres en medio de un pedregal, solo. Sus padres son campesinos y tiene cuatro hermanos menores que él. | |
| Fátima | Es morena y tiene una melena rizada. Sus ojos son negros y grandes y su cara menuda[2]Los fragmentos en negrita recogen datos imaginados que no aparecen en el texto.. Cuando se ríe se le hacen dos hoyuelos en los cachetes. | |
| Alí | Es un niño mayor, un adolescente, delgado, muy delgado, con el pelo liso y negro, cortado muy pequeño. Tienen unas piernas largas que le ayudan a subirse al camello, pero sus brazos son aún cortos. | |
| Selim | Llegó a la costa a pie, en grupo con chicos de su edad. A lo largo del camino dormían donde los alcanzaba la noche, comían lo que les daba la gente o lo que robaban. Se embarcó en una patera. |
3. A partir del texto
La lectura puede llevar a otras lecturas, también a imaginar, recrear y escribir. De este modo, la lectura se amplifica y se convierte en un acto globalizador que implica al lector, también a la persona que ejerce la mediación.
3.1. Ha pasado un año y Rita vuelve a Lanzarote a disfrutar de sus vacaciones, ¿qué aventura vivirá esta vez?, ¿hay alguna huella de Calima?, ¿hará vuelto la dromedaria a la isla? Con este punto de partida se pedirá al alumnado que invente una pequeña historia en grupo.
3.2. Todos los amigos de Calima se han reunido en Lanzarote para disfrutar de un encuentro festivo. A partir de esa premisa, en grupo, hay que decidir cómo han llegado a la isla, en qué consistirá el encuentro, y si no solo van a asistir los amigos que aparecen en el texto sino algunos otros que Calima ha hecho después de conocer a Rita. En este caso, habría que decir su nombre y algunas características de este nuevo amigo o amiga.
3.3. Un libro lleva a otros libros bien por su tema, por la similitud entre sus personajes o por el entorno en el que transcurre la historia. Se facilita a los niños y niñas de la clase algunos libros para que elijan uno, lo lean y lo compartan con sus compañeros y compañeras en una sesión de aula. En el listado podrían incluirse Kasweka de Pepa Aurora Rodríguez que cuenta la historia de una niña de Zambia que llega a la escuela de un país extraño para ella, libro de corta extensión, para niños y niñas con poco hábito lector. También La aventura de la Fajana de Mary C. Hernández que narra la emigración de los canarios a América, libro más extenso cuya protagonista también es una niña que observa las preocupaciones de los adultos por sobrevivir y la decisión de su padre de buscar un destino mejor. La selección dependerá de la maestra o el maestro que será quien mejor conozca la destreza y gustos de su alumnado.
Todos los ejercicios buscan comprender el texto, pero también diferenciar el lenguaje más subjetivo, metafórico del científico, potenciar la creatividad a partir de las hipótesis de los lectores y compartir la interpretación de cada niño y niña y animar a seguir leyendo por medio de las relaciones que se establecen entre diferentes textos.